Gastos anuales de una vivienda en la costa en 2026: qué se paga cada año
Para quién: Para quien tiene o va a comprar una segunda vivienda en la costa, viva en otra ciudad de España o en el extranjero. La parte fiscal se explica por separado para residentes y no residentes.
Comprar es un gasto de una vez. Mantener la vivienda es un gasto de todos los años, y es el que menos se mira al elegir. No son cantidades enormes, pero tampoco cero, y conviene conocerlas antes de reservar.
En resumen
Un piso medio en la costa cuesta unos 1.500 € al año sin contar luz y agua: comunidad, IBI, tasa de basuras y seguro. A eso se suma la imputación de rentas por segunda vivienda: el residente la incluye en su declaración de la renta; el no residente presenta el modelo 210 y paga el 19 % o el 24 %. En un chalet hay que añadir piscina y jardín, y un IBI más alto.
La comunidad de propietarios
Quien compra un piso en un residencial pasa a formar parte de la comunidad de propietarios. Las cuotas pagan la limpieza de zonas comunes, la luz, el ascensor, el jardinero, la piscina y a veces la vigilancia. Las fija la junta de propietarios y dependen de lo que tenga el residencial: lo habitual es entre 40 y 120 € al mes. Un edificio sin zonas comunes queda abajo; un residencial con jardines, dos piscinas y conserje, arriba o por encima.
Qué comprobar antes de comprar. Pida el certificado de deudas con la comunidad. Según la Ley de Propiedad Horizontal, la vivienda responde de las cuotas impagadas del año en curso y de los tres anteriores. No responde su dinero, pero sí el inmueble.
Y pregunte por las derramas en general. En un edificio antiguo sin obras recientes, es fácil que llegue una —fachada, ascensor, tuberías— poco después de la compra.
El IBI
El IBI lo pagan todos los propietarios, residentes o no. Se calcula multiplicando el valor catastral por el tipo del ayuntamiento. El valor catastral es la valoración oficial y está bastante por debajo del precio de mercado; figura en el recibo del IBI o en la Sede Electrónica del Catastro.
Cada ayuntamiento fija su tipo dentro de los límites de la ley: para inmuebles urbanos, entre el 0,40 % y el 1,10 %, con recargos permitidos en capitales de provincia, municipios con transporte público y algunos otros. En Alicante ciudad el tipo para 2026 es del 0,619 %.
Se paga una vez al año, normalmente en verano u otoño, en las fechas que fije cada ayuntamiento. Casi todos ofrecen una bonificación por domiciliar el recibo: domicílielo y olvídese.
La tasa de basuras: desde 2025 la pagan todos
Antes cada ayuntamiento decidía: unos cobraban la recogida de residuos, otros no, otros la incluían en el IBI. Desde abril de 2025, la Ley 7/2022 obliga a todos los municipios de España, también a los de menos de cinco mil habitantes, a cobrar una tasa específica de residuos que cubra el coste real del servicio: ni más ni menos.
En la práctica: donde no había recibo, ahora lo hay; donde lo había, probablemente ha subido. Un estudio de 131 municipios sitúa la media en unos 100 € al año por vivienda, con grandes diferencias entre ayuntamientos.
Quién paga, propietario o inquilino, lo dice la ordenanza de cada municipio. Aunque el propietario pueda repercutirla al inquilino, ante el ayuntamiento el responsable sigue siendo él.
Luz, agua e internet
Las facturas de luz y agua tienen una parte fija —la potencia contratada y el contador— que se cobra aunque no haya ido en todo el año. Si va uno o dos meses al año, esa parte fija será la mayor parte del recibo.
Internet y televisión son opcionales, desde 25–30 € al mes. Muchos los suspenden mientras no están, pero las condiciones cambian de un operador a otro.
El seguro de hogar
La ley no lo exige; el banco sí, si hay hipoteca. El precio medio en España en 2026 ronda los 265 € al año: las pólizas básicas cuestan 100–150 €, las medias 150–250 € y a partir de ahí las completas. Depende de la zona, la antigüedad del edificio, el tipo de vivienda y las coberturas.
Si va poco, compruebe si la póliza cubre daños en una vivienda que pasa mucho tiempo vacía: algunas aseguradoras lo limitan.
La imputación de rentas: residentes y no residentes
Hacienda entiende que una segunda vivienda que no se alquila produce una renta: el ahorro de no pagar alquiler. Esa renta imputada es el 1,1 % del valor catastral si los valores del municipio se revisaron a partir de 2012, o el 2 % si no.
Si es residente fiscal en España, esa cantidad se suma a su declaración de la renta y tributa a su tipo general. No se aplica a la vivienda habitual, solo a las demás que no estén alquiladas.
Si no es residente, la declara en el modelo 210 y paga el 19 % si reside en la UE, Islandia, Noruega o Liechtenstein, o el 24 % en el resto de casos. La de 2026 se presenta en 2027, del 1 de abril al 31 de diciembre. Normalmente lo lleva una gestoría.
Si la vivienda se alquila, las reglas son otras: tributa la renta real del alquiler. Lo explicamos en alquilar su vivienda en la costa.
Si es un chalet
Piscina propia: normalmente 100–150 € al mes de mantenimiento entre productos, limpieza y filtro. En invierno se puede hibernar y pagar menos.
Jardín: jardinero cada una o dos semanas, o usted mismo. El riego de verano se nota en el recibo del agua.
Valor catastral más alto, y por tanto más IBI y más imputación de rentas.
Comunidad: solo si la casa está en una urbanización con zonas comunes; entonces la cuota suele ser menor que en un piso.
Un ejemplo con números
Un piso de 80 m² en Torrevieja con un valor catastral supuesto de 70.000 €. Es una cifra orientativa: la suya está en el recibo del IBI.
| Concepto | Al año |
|---|---|
| Comunidad, 60 € al mes | 720 € |
| IBI al 0,6 % | 420 € |
| Tasa de basuras | unos 100 € |
| Seguro | 265 € |
| Total sin suministros | unos 1.500 € |
Más luz y agua, según cuánto la use.
La renta imputada: 70.000 € × 1,1 % = 770 €. Un residente la suma a su base en la declaración de la renta. Un no residente de la UE paga el 19 %, 146 € al año; uno de fuera de la UE, el 24 %, 185 €.
Qué se puede reducir y qué no
El IBI, la tasa de basuras y la imputación de rentas no se negocian. Lo único: domiciliar los recibos y aprovechar la bonificación donde la haya.
La comunidad depende del residencial, y eso se decide antes de comprar. Piscinas, jardines y conserje son agradables, pero se pagan todos los meses, también los que no está. Para ir pocas semanas al año, un residencial más sencillo ahorra bastante.
El seguro conviene revisarlo cada par de años. Si va ligado a la hipoteca, la ley le permite aportar una póliza de otra aseguradora con la misma cobertura sin que el banco le empeore las condiciones.
La parte fija de la luz se reduce bajando la potencia contratada, si el aire acondicionado, el horno y la lavadora no funcionan a la vez.
Lo que cuesta la compra en sí, en impuestos y gastos al comprar vivienda en España. Si compra con hipoteca, en hipoteca en España para residentes y no residentes.